La pregunta surge espontáneamente en el momento en que se ve un calcetín salir de una máquina, caer en una cesta y mezclarse con otros pares.
Alguien podría preguntarse: ¿pero dónde está el artesano? Es una observación justa pero que al mismo tiempo puede llevarnos a engaño.
Para aclarar es indispensable comenzar haciendo una clara distinción entre "producción industrial" y "producción elaborada por artesanos expertos que emplea maquinaria". El propósito de este artículo es proporcionar una respuesta sintética pero completa y exhaustiva. Procedamos por puntos.
Uso de maquinaria tradicional

Aunque se utilizan máquinas, la creación de calcetines elaborados por artesanos expertos como por ejemplo los de la marca Nobile, emplea maquinaria de tipo tradicional y técnicas consolidadas que requieren una notable habilidad por parte de los artesanos que las operan.
Estas máquinas no son fáciles de usar y requieren gran maestría. Para entendernos, no basta con pulsar un botón para tener en las manos un par de calcetines nuevos de paquete.
Para dar un ejemplo práctico podemos comparar una máquina de café de bar con una de casa con cápsulas o con un dispensador automático de oficina.
Si lo que buscamos no es hacer un buen café, sino crear una verdadera excelencia, solo podremos hacerlo mediante un trabajo elaborado por artesanos expertos usando una máquina de bar tradicional.
En nuestra calcetería, la maestría de cada artesano se traduce en un producto de alta calidad que mantiene las características de la artesanía.
Control manual y calidad

Aunque se utilizan máquinas, cada fase del proceso de producción es cuidadosamente controlada y supervisada por un artesano, garantizando la calidad del producto y la atención a los detalles que distinguen la artesanía.
El artesano ajusta y regula la máquina durante todo el proceso de producción.
Este aspecto ayuda a mantener una calidad constante para cada par y evita que posibles errores o defectos pasen desapercibidos. El calcetín defectuoso se descarta inmediatamente y el tejido se vuelve a ajustar para continuar la cadena de producción de manera excelente e impecable.
Defectos de este tipo, si no se detectan y corrigen inmediatamente, se repiten en cascada en volúmenes de producción muy altos, generando grandes stocks de calcetines defectuosos. Esto ocurre muy comúnmente en producciones de tipo industrial y totalmente automatizadas.
Es el ser humano, de hecho, el valor añadido frente a una producción industrial. Una vez terminada la parte de tejido, cada calcetín se revisa nuevamente en cada detalle, se lava con agua fría para eliminar posibles restos de parafina y para asentar la malla del tejido.
Finalmente, cada calcetín se plancha a mano, utilizando planchas especiales que reproducen la forma de una pierna. En este punto, cada par se dobla y se guarda dentro de su estuche.
Personalización y unicidad

La producción elaborada por artesanos expertos permite una mayor personalización y variedad en el diseño y en los detalles de los calcetines en comparación con la producción industrial a gran escala. Esto significa que cada par de calcetines mantiene un cierto grado de unicidad y originalidad.
Para cada par, el artesano responsable de la producción tiene la destreza para modificar las medidas del calcetín y unir diferentes materiales en distintos puntos para optimizar sus características según el pie y la pierna de cada cliente.
Es precisamente gracias a este control manual por par que podemos ofrecer en nuestro sitio pequeñas cantidades de calcetines a medida, a partir de seis pares. Como una verdadera pequeña sastrería de calcetines.
Conocimiento y competencia de los artesanos

Un aspecto igualmente importante en la distinción entre una producción industrial y una "producción elaborada por artesanos expertos que emplea maquinaria", reside en el know-how y la experiencia de los artesanos que trabajan con las máquinas.
Gracias a estas competencias, cada artesano experto logra obtener un producto de calidad superior en comparación con el obtenido con una producción puramente industrial y automatizada.
El resultado final ya no es una "commodity", sino un ejemplar comparable a cualquier otra pieza de arte, creada por la unión entre la máquina y el ser humano, este último componente fundamental y valor añadido en cada paso de la producción.
Tradición e innovación

Nuestra calcetería combina la tradición artesanal con la innovación tecnológica para crear calcetines de altísima calidad que respetan los valores de la artesanía, beneficiándose al mismo tiempo de las mejoras aportadas por el uso de máquinas.
La evolución de las máquinas es sin duda de gran ayuda para perfeccionar las fases del trabajo. Utilizar máquinas de marcas confiables es indispensable para complementar una elevada profesionalidad humana con las mejores herramientas mecánicas y evitar el mayor número de errores y defectos.
Utilizar maquinaria más confiable permite al artesano dedicar su tiempo a perfeccionar los detalles y a modificar la forma y estructura del calcetín mediante el uso de la máquina.
Al terminar el tejido de cada par siempre sigue una revisión intermedia cuidadosa para eliminar posibles ejemplares con defectos o con medidas incorrectas.
Tiempos de producción y cuidado
Finalmente, la producción elaborada por artesanos expertos requiere tiempos de producción más largos y un mayor compromiso por parte de los artesanos, en comparación con la producción industrial común. Esto se traduce en un producto cuidado en cada detalle y de calidad superior.
Aunque una producción industrial y una producción elaborada por artesanos expertos que emplea maquinaria pueden parecer a primera vista similares, son procesos muy diferentes entre sí. Comparables en varios aspectos a las diferencias existentes entre una producción de ropa industrial masiva y una sastrería histórica.
Desde lejos los productos pueden parecer casi iguales al tener la misma forma. Al tocarlos y usarlos, es otra historia completamente diferente.
Muchos de nuestros clientes afirman que cada calcetín se ajusta como un guante a la pierna. Para lograr un ajuste así que resulte también en la máxima comodidad, hemos trabajado cada día junto con la herramienta, la máquina, ajustándola según las necesidades del momento y los comentarios recibidos de nuestros clientes.
Con los años, los consejos de nuestros clientes han contribuido enormemente al perfeccionamiento de cada modelo, convirtiendo de hecho a muchos clientes en pequeños colaboradores artesanos.
Los calcetines que no sientes en la piel
Nuestra calcetería nace en Racale en 1982, éramos poco más que un taller. Era la época dorada de las calceterías italianas, y Racale era la capital. Tras años difíciles (con la crisis de 2008 el 90% de las calceterías del pueblo cerraron) decidimos devolver la vida a los nobles hilos italianos, de ahí nace Nobile.
A diferencia de otras calceterías, los calcetines no se producen de manera industrial, sino que pasan por un control de calidad en cada fase de producción que une el trabajo de la máquina con el trabajo manual del artesano. Finalmente, cada calcetín es inspeccionado, planchado y lavado a mano.